Al director (13 de septiembre,1994):
Leí con deleite la carta del 2 de septiembre de David M. Raddock sobre China. Es cierto, todavía comemos perros en china, ¿ qué hay de malo en ello ? Yo solía sentirme igual que May-Lee Chai( cuya carta del 26 de agosto replicó Raddock) cada vez que leía o escuchaba la opinión de los norteamericanos sobre este asunto de los perros, pero ahora ya no me enfado. No se trata de quién es más o menos civilizado, sino simplemente una cuestión de diferentes gustos.
¿Por qué resulta menos digno( al menos así es como se presenta en los medios de comunicación) comer perro que comer ternera?¿Acaso algunas clases de animales disfrutan de más derechos que otras?.. No me avergüenzo de comer perro: tengo un color de piel diferente, hablo una lengua diferente y procedo de un contexto cultural diferente, así que a veces como diferente comida(carne en este caso).
Estoy comenzando mi séptimo año en los Estados Unidos. América ha resultado ser un país perfecto para mí excepto en una cosa: echo de menos la carne de perro cuando vuelvo a casa.
Me gusta la carta de Sr. Raddock porque habla de hechos y no juzga. Éste es el tipo de perspectiva que necesitamos cuando miramos a diferentes culturas. En el mundo de hoy, unido por intereses comunes, tal vez sea prudente y beneficioso no imponer a los demás nuestros propios valores.
James Piao
Simplemente me encanta la crítica social que se hace, somos tan prejuiciosos y todo se debe a la cultura que nos han impuesto.
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