Siempre hay hechos que se olvidan pero siempre quedan los que no se pueden olvidar
lunes, 11 de marzo de 2013
Yo partí siendo la prejuiciosa y al final terminaste tú como el orgulloso.
Lo nuestro podría haber sido como el final de "orgullo y prejuicio"
con la diferencia que aquí el prejuicio se esfumo y el orgullo prevaleció.
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