Ya estamos en otoño, y lo noté cuando por la mañana iba caminado y viendo como las hojas de los árboles perdían su luz y caían. Y me di cuenta que el tiempo a pasado tan rápido, que casi ni recuerdo cuando fue que entré al kinder tomada de la mano de mi mamá llena de miedo e inseguridades,y ahora soy toda una mujercita hecha y derecha como dicen.
El tiempo se deshace al igual que las hojas secas, las aplastas y no vuelven a ser las mismas, y a medida que avanzas se van quedando atrás como simples recuerdos que alguna vez pisaste. Algunas pasan inadvertidas, otras las recuerdas porque fueron más porfiadas y no querían hacer ese sonido crujiente, otras te deleitan con su belleza, pero hay otras que a pesar de estar marchitas decides conservar.
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